Alcanzarme

Volver atrás,
recuperar la ausencia
y el momento perdido;
aquéllo que escapó
a nuestros ojos
y al conocimiento:
suspendido,
difuso.

 

Volver atrás
para reconocerte
y otra vez acogerte
en mis manos;
desnuda,
caliente
acaso esquiva.

 

Volver atrás
sueño
y ser otra vez joven,
impulsivo y necio.
Ignorar tanto
y tanto…

 

Pero afanosamente
saltar del fuego
al charco,
escarbar por los rincones
con energía nueva,
quizá inagotable.

 

Volver atrás
y que la duda
no me ofusque,
el pulso no me tiemble
y me crea posible,
eterno,
hermoso.

 

Creer, si, creer
que son los objetivos
realizables,
que existe una meta
que se alcanza
…Y ya está.

 

Volver a vivir
con prisa; aprisa.
Para, al final,
alcanzarme.

Al trote marranero

Cuando recibí el mensaje en mi móvil no lo dudé; acepté de inmediato. Era mi sobrino Tomás que se había inscrito en la XXXIII Media Maratón Ciudad de Murcia y me preguntaba si me animaba. Para él era la primera Media Maratón, yo, que había corrido unas cuantas, llevaba 11 años sin participar.

Teníamos un mes para prepararnos y debíamos pasar de nuestros recorridos de 10 Km, una o dos veces por semana, a los 21,097 Km de la Media. Acordamos entrenar juntos dos días a la semana e ir alargando las distancias recorridas para acercarnos a los 21 Km. Cumplimos el plan previsto y una semana antes nos probábamos con 18 Km. Era evidente que Tomás iba sobrado de forma aunque la inexperiencia le hacía ser prudente en el ritmo. Yo andaba más justo de forma, no en vano casi me salgo del cuadro de categorías, milito en Veteranos E y esto va en aumento.

Hace 18 años me inicié en esta misma prueba, que por entonces se llamaba Media Maratón de los Dolores. Recuerdo perfectamente los nervios y la impaciencia que precedían a la salida, mientras calentábamos los músculos de forma casi automática. Las mismas sensaciones que tuve el pasado domingo 18 de marzo. Pero esta vez los participantes eran multitud, más del triple que entonces. Se habían inscrito casi 3.000 deportistas y más de 2.000 han completado el recorrido y otros 500 han realizado la primera vuelta. Todo un éxito de la organización y de los participantes.

He de decir que disfruté doblemente viendo la emoción contenida y la sorpresa de Tomás, ante el ambiente de camaradería que impregnaba todo el transcurso de la prueba. Me consta, porque he tenido que oírles con demasiada frecuencia, que estas pruebas tienen detractores. No me refiero a los conductores molestos con la ocupación de la calzada por un montón de locos en calzón corto. Estos tienen sus razones y hay que respetarlas. Los que me preocupan son los agoreros y derrotistas que se empeñan en convencerte que semejante barbaridad sólo puede conducirte al infarto y/o la muerte. Tú ya no tienes edad… Nosotros no estamos para esos disparates… Eso es totalmente innecesario y exagerado… Vas a reventar; son expresiones habituales en esa larga letanía de la que somos víctimas, especialmente los que somos “talluditos”. Es de agradecer la preocupación que demuestran por nuestra salud y en nombre de ella, les invito a participar en la próxima carrera popular que se les ponga a tiro.

Por mi parte, Dios mediante, espero aguantar los pocos años que me quedan para ascender de categoría y ganar una Media Maratón como Veterano F. Por ambición que no quede.

Desde aquí mi enhorabuena a los 3.000 inscritos y especialmente a mi sobrino Tomás que me acompañó durante la carrera.

Siempre hay razones para la esperanza.

Hay razones

Aún hay razones
Aunque rechacen la razón
Aunque le planteen un enigma irresoluble;
Aún quedan razones
Para estrechar una mano, confiando,
Amar unos ojos entrevistos
Defender un ideal
O perseguir un sueño.

Apagar las luces por la noche
Y esperar a mañana.
Desearte de nuevo; nuevamente.

Asaltar las barreras
Y aspirar a lo imposible.

Que no te arredre la ignorancia
Ni la derrota te impida alzarte.

Aún hay razones
Tocando a tu puerta,
Lamiendo el cristal de tu mirada
Saturando el aire de tu pecho
Comprimiendo tu carne
Hay,
Queda,
Esperanza.